Tratamientos


Cada sesión es distinta por muchas veces que se pruebe. Sensaciones cambiantes, siempre.  Los Cuencos Tibetanos están libres de efectos secundarios, y cualquier cambio que se produce en el Ser siempre está encaminado en el mejor de los sentidos. Están realizados en siete metales, y prácticamente todos proceden de la fábrica del principal de mis maestros, Santa R. Shakya (Nepal). La calidad habla, más bien suena, por sí misma.

Existen tratamientos meramente relajantes, que inducen a un estado de conciencia diferente, calman y relajan la mente y hasta pueden llevar al sueño durante la sesión. Sorprendentemente hasta en quienes padecen insomnio. Pero no es necesario, por suerte, venir a consulta en base a un padecimiento. Simplemente el dejarse llevar por la vibración y el sonido es toda una experiencia, tan gratificante como  enriquecedora.



Por otro lado, también hay tratamientos indicados para diversas patologías. En este campo los Cuencos Tibetanos son muy efectivos. Algunos ejemplos son: insomnio, hiperactividad, dolores musculares, menstruales, de cabeza, problemas de circulación, estomacales, intestinales, etc. en lo relativo al plano físico; en cuanto a las enfermedades emocionales y mentales tratan el cuadro estrés/ansiedad/depresión, la falta de atención, dispersión mental, impaciencia, nerviosismo, etc. Y en el plano más energético o espiritual, según se prefiera denominar, trabaja los chakras mejor que otras técnicas y a veces intercalándose con ellas, como es el caso del Reiki. También sirven de ayuda en el avanzar de la Vía espiritual y el Crecimiento Personal.



Están indicados para todos los públicos: desde los neonatos hasta quienes pasan por estados paliativos, acompañando satisfactoriamente a éstos en el camino final. En los niños ayuda a la concentración (equilibran sus hemisferios cerebrales) y a la imaginación. Para los adolescentes supone un efectivo regulador del Sistema Endocrino. En adultos simplemente el gozar de una sesión, o bien entrar a solventar cuadros patológicos, es toda una experiencia. Muy especial durante el embarazo. Y los más mayores suelen ver sus dolores menguar cuando no desaparecer por completo.

Existen tratamientos con un cuenco y hasta con más de diez. En ese arco encontramos numerosas posibilidades, que se ajustan siempre al tipo de persona, personalidad y a la causa de su visita. Cada Ser recibe un tratamiento personalizado acorde a sus necesidades.